COVID-19 y su impacto en el sector energético de LATAM

Este artículo fué inspirado en la publicación de Bruegel y busca evaluar las implicaciones de las medidas de contención de la crisis en la demanda energética a nivel de latinoamérica.

 

Fecha de publicación: 20/04/2020

Cerca de 200 años han pasado desde las primeras aplicaciones de la electricidad en la era industrial, la constante búsqueda de nuestra sociedad por cubrir demandas de bienestar logró posicionar el crecimiento de la energía eléctrica como uno de los principales indicadores del desarrollo económico a nivel país. Hoy, es tal su relación que el comportamiento de cualquier de estos factores permitiría fácilmente inferir el relato sobre el otro.

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Mientras redacto este artículo, en Ecuador, cursamos la sexta semana de cuarentena y con el respeto de las vidas que ha costado, abriré este análisis para poner en contexto la agresiva reducción de consumo energético como consecuencia de las medidas para contener la crisis en algunos países de LATAM. Que si bien, no es el mecanismo más viable para paliar el impacto medio ambiental, hoy es nuestra realidad y en cierto modo nos invita a repensar el desarrollo económico desde un punto de vista sostenible.

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En el siguiente mapa de calor se muestra la evolución en puntos porcentuales del consumo energético de un día típico del 2020 respecto al año anterior durante un periodo de seis semanas.

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La Semana 1, se tomó como caso base justo antes de la imposición de medidas para contener la crisis, en ese lapso el crecimiento medio de la demanda energética a nivel regional se encontraba en torno al +9%, a partir de la Semana 2 cada país se puso a la cola de restricciones coincidiendo principalmente en el distanciamiento social, cierre de operaciones no esenciales y trabajo remoto, dejando la tasa de crecimiento de energía en -26%. Similar comportamiento se observó en Europa y se replica con cierto desfase a nivel global.

 

 

Si nos fijamos en la evolución diaria del consumo energético, notamos que, dependiendo de la condición climática y geografía existen países que en menor o mayor medida también fueron reduciendo sus demandas energéticas, siendo Ecuador el país que vió la mayor reducción desde los primeros días de cuarentena.

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Haya sido la naturaleza o bien por factor humano, hoy estamos contaminando menos, viviendo mas conscientes -con lo necesario-, apostandole a lo esencial, la salud y alimentación. Será que nos desarrollamos tanto que 100 años atrás habiendo saciado las necesidades básicas fuimos creando nuevas exigencias, porque como seres humanos nunca es suficiente y siempre hay espacios que llenar con consumo.. Somos frágiles y hay que aceptarlo.

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En esta nueva realidad debemos de mantener la vista puesta hacia la salud, una economía sostenible y resiliente, medir para controlar y actuar de forma proactiva, migrar hacia fuentes menos contaminantes y resilientes, apostar por lo eficiente, automatizar y transformar digitalmente las operaciones haciendo a un lado lo que no produce valor.

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Como seres humanos tenemos un nuevo desafío entre manos, que este sea el mejor legado de nuestra evolución.